Miércoles , 18 de junio del 2003 | Hora: 01 :07  p.m. Instituto Cultural Iberoamericano "Mario Vargas Llosa"
 

Primero hacemos la guerra, luego buscamos las causas.
Marcelo Méndez Rocha

Hace más de dos meses que se termino la invasión a Irak, y yo me pregunto ¿Las causas qué orquestaron la guerra, cuales fueron en realidad?. ¿Dónde están las armas químicas? Y ¿Dónde está Saddam?. Oficialmente las armas las tienen que seguir buscando porque seguramente el gobierno norteamericano tiene las facturas. Y Saddam debe estar sentado tomando licores en alguna ciudad tropical con algún alto mando de la CIA.

Pero a todo esto, ¿Dónde esta Bin Laden?. Talvez también esté en la misma mesa con Saddam y el alto mando de la CIA. Yo a esta altura sigo pensando que la inteligencia americana no es tan inteligente. Veámoslo desde esta óptica, luego de los atentados a las Torres Gemelas W. Bush aseguro, remarco, resalto y reafirmo que los responsables de “aquella masacre” habían sido el grupo terrorista Al Qaeda, liderada por Bin Laden. Hay indicios que aseguran supuestamente, que casi todos los centros más importantes de inteligencia militar del mundo estaban al tanto del atentado, incluso Israel -¿Cuántos judíos y cuantos latinos murieron el 11 de septiembre del 2001?-. Me niego a pensar que la inteligencia militar norteamericana paso éstos datos o advertencias por alto. Pasó por alto éstas amenazas “ultra secretas”-porque después que se cayeron las torres se dijo que algo se sospechaba- pero se dejo que tres, aparentes, miembros de Al Qaeda pasaran el control aduanero del aeropuerto, se subieran al avión y lo secuestraran. Posteriormente y como un verdadero tiro de gracia, un mes después del atentado a ésos tres terroristas les salía su Green Card. Osama no apareció jamás, se lanzaron miles de mísiles en Afganistán y el Grupo Carlyle –donde Bush padre es uno de sus más importantes miembros- rompió relaciones financieras y comerciales con la familia Bin Laden en Octubre del 2001.

En Irak pasó exactamente lo mismo pero con distintos argumentos y un único objetivo, el petróleo. A Saddam se lo acuso de poseer armas químicas, biológicas y probablemente la construcción de una bomba nuclear. Pues bien, la armas de destrucción masiva todavía no aparecieron, algunas pruebas cuestionables como mascaras de gas en trincheras iraquíes daban a suponer que los gases tóxicos eran un hecho, pero a mí me hubiera gustado ver la etiqueta de fabricación de la mascara, debería ser impropio pensar que dijera Made In Usa. No obstante, un rumor que recorrió el mundo entero decía que el hijo de Saddam había retirado del Banco Central de Bagdad, obviamente con una carta de autorización de su padre, más de cuatrocientos millones de dólares cuatro horas antes que comenzara el primer bombardeo.

A Osama lo había promocionado, entrenado y financiado Estados Unidos cuando Afganistán fue invadida por la Unión Soviética, era una inminente guerra contra el anti comunismo. A Saddam corrió con la misma suerte, pero al mandatario iraquí lo fue a visitar nada más ni nada menos que Donald Rumsfeld, el que hoy es el secretario de Defensa de Norteamérica. Rumsfeld –Rummy para los amigos- conoció al ex dictador de Irak en 1981, justo cuando Irak libraba una ferviente guerra contra Irán. Para ese entonces, Estados Unidos encontró en Saddam y en Irak, un excelente aliado contra otro gran adversario fundamentalista islámico Ayatollah Khomeini. La guerra contra Afganistán e Irak fue ideada por Rummy quién es un viejo zorro del gobierno del norte. Ya a los treinta años era congresista y con cuarenta y tres años –con el gobierno de G. Ford- se convirtió en el Secretario de Defensa más joven de Estados Unidos, asumió un cargo sumido con la derrota oficializada en Vietnam. Sus relaciones con Bush padre solidifican una amistad que comenzó antes del gobierno de Reagan.

Los más entendidos aseguran que éste gobierno de W. Bush es una verdadera mascarilla. Los reales cabecillas y cerebros del gobierno son Bush padre, Rumsfeld y el General Tommy Franks el que fue comandante en jefe de la invasión a Irak. Sobre este trío recae la idea del “Eje del Mal” y con ello se aseguran varios objetivos “económicos militares”. Si hacemos memoria W. Bush llegó a la presidencia en forma “dudosa”, ciertamente no fue una elección donde se reflejara una verdadera vocación democrática, la resolución final se tomo en tribunales. Lo que mucha gente olvida es que unos años después de las “sospechosas elecciones” en Florida, estado clave por la cantidad e votos “indecisos”, aparecieron unos ciento cincuenta mil votos no computados, pero con mucha rapidez política se informó que esos votos no cambiarían en nada el resultado final. Lo interesante de todo esto es que, Estados Unidos bajo el mando de W. Bush y el trío gangsteriano –Bush padre, Rummy y Franks- proclaman la liberación de países bajo un contexto de “democratización” y yo digo, en un país donde la tecnología se dice desarrollada, ¿por qué se terminaron contando los votos a “mano” por varias semanas?. ¿Éste gobierno de W. Bush, es democrático?.

Lo tenebroso es que Rumsfeld no mide sus palabras y no analiza las consecuencias de sus frases provocativas. No dudo en llamar a franceses y alemanes perteneciente a la Vieja Europa, amenazo infinidad de veces a Corea del Norte. Con respecto a Corea del Norte, el tema es sumamente delicado. Una vez dice que lo invadirá y otras veces dice que no dudará en responder con armas nucleares, aludiendo que Corea del Norte es un enemigo potencial al contar con plantas nucleares, fabricar y vendar armas. Rumsfeld se olvida que cuando él era unos de los directores del gigante tecnológico ABB, se le vendieron dos reactores nucleares por unos doscientos millones de dólares a los norcoreanos. La rápida justificación de Rummy es, el acuerdo de venta decía claramente que Corea del Norte utilizaría éstos reactores para fines civiles. Rumsfeld se ha ganado varios enemigos, dentro y fuera de fronteras, en la Casa Blanca y en el Pentágono. Uno de ellos es el Secretario de Estado Colin Powell. Pero a su vez, cuenta con el apoyo de muchos pesos pesados dentro de la órbita política, obviamente lo respalda Bush padre, el Vicepresidente Chaney, el General Tommy Franks y como si fuera poco –la frutilla de la torta- Henry Kissinger, ex Secretario de Estado de Nixon.

Kissinger elogió a Rummy cuando dijo públicamente “Donald Rumsfeld tiene lo que hay que tener para ser un presidente fuerte”. Pero dicho elogio es un arma de doble fijo si analizamos de quién vino. Kissinger fue premiado con el Nóbel de la Paz en 1973 junto a Le Duc Tho, por las gestiones para un alto el fuego en Vietnam, producidas en Francia. Pero a finales de mayo del 2001, en ése mismo país, Francia, Kissinger fue visitado en el Hotel Ritz de París, por la Brigada Criminal Francesa con una citación del juez Loire como testigo para un juicio iniciado por familiares de cinco ciudadanos franceses desaparecidos a comienzos de 1975 en Chile, bajo la dictadura de Pinochet. No obstante el diez de agosto del 2001, el juez argentino Corral también cursa un pedido formal al Departamento de Justicia de los Estados Unidos para que Kissinger respondiera doce preguntas por la investigación en su contra sobre el plan Cóndor. Y también el juez chileno Juan Guzmán lo sito a declarar por el asesinato de su compatriota Charles Hormar. Kissinger está relacionado directamente con el Plan Cóndor, dicho plan pretendía básicamente, erradicar corrientes comunistas en los países de América del Sur. Se brindaba un apoyo a los oficiales de alto rango para alzarse con el poder, netamente se actuó sobre Chile, dado que Allende era un gobierno de izquierda respaldado por una mayoría absoluta. El Plan Cóndor enmarcaba una coordinación simultánea entre los gobiernos del Sur –Argentina, Paraguay, Brasil, Uruguay, Bolivia entre otros- para eliminar el foco izquierdista y organizar una base de datos computarizados de los insubordinados y comunistas. En el libro “Mis Memorias” Kissinger asegura que su intervención y la del gobierno norteamericano en Chile y el resto de América eran, esencialmente, para eliminar lo que Nixon entendía sobre Allende “No quiero ver en Chile otra Cuba”.

Así se manejan los gobiernos norteamericanos, con una democracia “cuestionable”. Los líderes del Norte juegan con un tablero llamado “Resto del Mundo”, pero juegan solos y difícilmente, ideológicamente pierdan alguna partida, auque la historia diga otra cosa. Los gobiernos norteamericanos son tan confiables como lo fueron las Dictaduras de Videla en Argentina, la de Álvarez en Uruguay y la de Pinochet en Chile. El juego se llama “Al azar” y la consigna es “Pasará, pasará, pero al ultimo lo liquidarán” y ya quedamos pocos para terminar la partida.

 

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