Domingo , 20 de julio del 2003 | Hora: 09 :43  a.m. Instituto Cultural Iberoamericano "Mario Vargas Llosa"
 

No lloren al Uruguay cuando esté muerto
Marcelo Méndez Rocha

Me quejé deliberadamente cuando los argentinos se acordaron de sus “indigentes” recién cuando se comenzaron a morir niños de hambre. Mí Uruguay ahora lo está sufriendo en carne propia. Me duele y me lastima ver cómo en CNN se muestra a mi país sumido en una caída libre. Duele porque no estoy acostumbrado –y creo que ningún uruguayo lo está- a ver cómo se nos muere el futuro. CNN muestra una realidad en luto, y no reprocho porque se muestre a mi país en decadencia, lo justifico. Quiero saber qué diferencia habrá dentro de diez años entre Uruguay y Bunia, esa región del Congo donde hoy nos asombramos del salvajismo.

Decepción me causo éste gobierno de Batlle, fue lamentable, humillante, deplorable, patético y vergonzoso. Me causó asco verlo llorar como mujer lo que no supo hacer como hombre, aunque los hombres también lloramos, tampoco supo enfrentar la adversidad como lo saben hacer muchas mujeres. Pero no piensen que solo el Presidente Batlle es la escoria, ninguno de los que hoy están sentados en las cámaras de diputados y senadores son rescatables y tampoco lo son sus ministros. La derecha con representación de sus dos partidos, blancos y colorados, son aliados mercenarios y la izquierda con su máximo representante, el Encuentro Progresista, ya dejó de ser oposición, ya no es nada, solo algo para tirar a la papelera.

Gracias a nuestros políticos oportunistas, Uruguay debería llamarse La República Oriental del Impuesto. Señores, ¿cómo se puede utilizar a todo un país como agente recaudador? A este Uruguay de desesperación le queda poco para asemejarse a Rwanda, sin querer ofender al país africano. Ya no caben más impuestos en los salarios de los trabajadores. La negligencia de la clase política no puede ser justificada mediante la imposición de nuevos y exorbitantes impuestos a la clase obrera. La incapacidad gubernamental de los políticos uruguayos es una causa directa al hundimiento financiero y laboral del país. La falta de ideas para llevar adelante al Uruguay ha sido como el virus el Ébola para una gran mayoría de sus casi tres millones de habitantes.

Se ha trabajado muchísimo para que los tenedores de bonos uruguayos canjearan la deuda hasta los años 2011 o 2012. El fin era que el estado no desembolsara tanta cantidad de millones de dólares en el 2003 y 2004 con el vencimiento de los bonos. Mediante el canje se alargaban los vencimientos y se daba un respiro a la delicada situación económica por la cual atraviesa el Uruguay. Pero lo peor no se ha dicho, con la lentitud de desarrollo y oportunidades de reactivación ¿Quién puede asegurar que dentro de seis o siete años podamos hacer frente a las obligaciones que tiene el estado uruguayo?. No sirve patear para adelante la bola de fuego para que no nos quememos hoy. Mañana esa bola de fuego nos quemará mucho más si no se abre el pase de agua del incentivo a la inversión, a la creación de miles de puestos de trabajo y un desarrollo de mercado netamente rentable. Si consideramos que la deuda de 11 mil 400 millones de dólares con la mayor parte en acreedores privados no se pudo pagar este año, haciendo una prórroga y estipulando un índice de interés a convenir con cada caso en particular de aquellos que aceptaron el canje, no se puede decir que es una negociación que nos deje un verdadero margen para el respiro.

Por otro lado, los productores cárnicos que lloran lágrimas de cocodrilo, se hacen oír cuando a ellos más le conviene. Cuando la situación de exportación de carnes era mínima, pedían refinanciación para sus deudas bancarias, porque su sector estaba siendo afectado por la aftosa y sus negocios en el exterior estaban altamente restringidos. Hoy, con la habilitación de carnes libres de aftosa con vacunación, se abrió el mercado estadounidense dado que en Canadá apareció un caso de vaca loca. Ese vigoroso acuerdo de exportación cárnica daría un gran empujón a uno de los sectores elite de la economía uruguaya. Lo sorprendente es porque se quejaban por no exportar carnes, ahora estamos ante la posibilidad de hacer una de las más grandes exportaciones de carnes de los últimos tiempos, pero la carne en el mercado interno aumenta un 6% y cabe acotar que nos venden carne de tercera o aquellas que rebotaron en la aduana de algún país.

El ministerio del interior quiere priorizar en hacer nuevos asentamientos carcelarios porque las cárceles del Uruguay están súper pobladas, lo que generan fugas y trifulcas entre los reclusos. Por ejemplo, hay cárceles donde su capacidad original era para atender a 300 presos, pero actualmente se alojan más de 800. Para empezar es necesario decir que la justicia penal en mi país es horrenda, la pena máxima es de 30 años. Se puede ser bien gráfico de la yaga que tiene la chica que sostiene la balanza en sus manos: Hace no más de quince días murió en una cárcel un joven que cumplía una condena por haber robado doscientos pesos uruguayos –unos 7 dólares-. El chico hacía un año que estaba preso en una de ésas cárceles desbordadas. Según le dijeron a sus padres, murió a causa de una enfermedad infecciosa, pero su padre estuvo más de media hora abrazado al cuerpo de su hijo y sabe que su hijo estaba maltratado. Las incógnitas son varias acerca de esta muerte, el médico forense no firma el acta de defunción porque entiende que la causa del fallecimiento no es producto de la mencionada enfermedad y cuando el joven estuvo internado la familia no fue notificada desde el principio. En el otro polo opuesto está Jorge Peirano Facio un individuo acusado de, “literalmente”, vaciar y fundir el banco Montevideo. El delito fue insolvencia societaria fraudulenta, debido a las maniobras registradas por el Grupo Vélox o Peirano en el Banco de Montevideo y el Trade & Commerce Bank (TCB). Se hablaba de muchos millones de verdes, pero este señor está en la cárcel central y goza de muchos privilegios. Usted se preguntará ¿por qué, si robó tantos millones no está en alguna cárcel común como el joven asesinado? Pues bien, el señor Stirling, Ministro del Interior, teme por la seguridad de Jorge Peirano Facio. Yo le digo a ese Ministro, si usted quiere una nueva cárcel, vaya al Palacio Legislativo que ahí hay mucho espacio y está lleno de ladrones improcesados.

Esto es poco para todo lo que esta pasando en el Uruguay. Lamento profundamente que a mi país le estén cavando la fosa. Pero lo único que hizo el Presidente Jorge Batlle fue clavarle un tridente en el corazón del Uruguay. Una de la puntas logró que la mano de obra joven y los jóvenes profesionales se fueran del país buscando nuevos horizontes. La otra provoca que hoy, más del 75% de los jóvenes no termine sus estudios porque deben salir a trillar la calle para mantener a su familia y la tercera punta deja cada vez más en la indigencia a los niños menores de seis años, de los cuales algunos ya se murieron por desnutrición. No estamos acostumbrados a que se nos hable de millones de dólares prestados y que por atrás se cercene, físicamente e intelectualmente a los hombres y mujeres del mañana. Por si no entendió el mensaje, lo que le quiero decir señor Presidente es que usted es el culpable de desollar al presente del país y de degollar al futuro del país.

 

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